cumplido

Sra. Serrano Guarguatí, O.P: Todo està cumplido.

TODO ESTÁ CUMPLIDO

(Jn 19. 30)

Predicación elaborada por la Sra María Isabel Serrano Guarguatí, O.P. en el marco de la celebración de la
Semana Santa del año 2017, predicada el Viernes Santo en Templo de Cristo Rey, Bucaramanga, Colombia.


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Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en http://www.fraternitiesop.com/pf_contact/contact-us.


El cuerpo de Jesús está fatigado, los brazos se debilitan y están perdiendo la fuerza, el corazón late de forma irregular y el pecho se comprime, el movimiento es restringido y le cuesta respirar, el dolor no lo deja; Jesús está sintiendo el frio de la muerte. Con poca fuerza empuja sus pies hacia atrás, intenta enderezar sus piernas sobre el madero, bebe el vinagre que le dan, con esfuerzo toma aire y dice: ¡Todo está cumplido!

¿Qué es lo que está cumplido para Jesús? ¿Cuál es la tarea que el padre Dios le había encomendado? Se podría decir que dos fueron las tareas que él tenía. Una, es la de predicar el evangelio. Su forma de vivir, sus milagros, el tipo de relación que tenía con mujeres, niños, enfermos, pecadores; formaron parte de lo que es una vida que se agota liberando a los demás de las ataduras que impone el pecado, la cultura, y algunas ideologías. La otra tarea, es sufrir por la humanidad. El sufrimiento de Jesús se deriva de su predicación, la pasión de Jesús permitió la nueva alianza entre Dios y los hombres y mujeres, nos dejó claro el culmen de la vida cristiana: el mal nunca pudo sobre el bien, pero los dos son cambativos. Al final tenemos un hombre al que la vida se le va sirviendo a Dios.

¿A cuántos de nosotros se nos va la vida sirviendo a Dios? ¿Sabemos cuál es la misión que Dios nos ha dado?¿Cuáles de nuestras decisiones se nos han convertido en tareas al servicio del evangelio? La mayoría de los que leen este texto somos hombres y mujeres que estamos en el mundo, nos llaman laicos, y vaya que nuestros días van de la mano de múltiples actividades, las tareas nos sobran. Tenemos familias, somos esposas, hijos, madres, amigos, padres, suegras, amas de casa y desde luego trabajamos, algunos tenemos hasta varios trabajos. El mundo nos acorrala, en los tiempos que vivimos sobrevivir es cada vez más difícil, ningún dinero alcanza y siempre hay cosas importantes que te vez obligado a aplazar. Luego de un día lleno de tareas, no falta quien te recuerde que al llegar a casa hay alguien que espera de ti tu mejor cara, pero ¿de dónde sacar tu mejor cara?

Ubica tu misión…las personas que dependen de ti…las decisiones que tomaste y que te diseñaron la vida que ahora tienes ¿Te arrepientes?¿Sientes cansancio?¿Te quisieras bajar de la cruz? ¿Podrías decir ahora mismo: todo está cumplido?

Puede ser que no hayas asumido la tarea, te dio miedo y saliste corriendo. Eso nos pasa a algunos que viven
renunciando a los trabajos porque el jefe los miró mal o el compañero no les cae bien, la renuncia es el camino más cómodo y algunos cristianos lo hacemos ver hasta como una decisión digna. En cierta ocasión conversaba con un joven universitario sorprendido porque su mamá estaba enojada, porque él había perdido varias materias, él no comprendía el motivo de tal enojo- mi mamá sí es exagerada – decía. Hay cristianos que justificamos la renuncia a la misión y nos inventamos argumentos para darle credibilidad ¿Qué triste cuando confiamos a alguien una tarea y somos defraudados, cierto?

Puede ser que ante la misión te hayas quedado, la cultura presiona y no queda bien eso de salir corriendo, pero el compromiso es débil. Como nos pasa a algunos hombres y mujeres, tibios en su rol de ser padre o madre, “padres helicópteros” los llaman; aparecen, dan la ronda, dicen alguna idea por lo general despectiva, y se van hasta con más alegría que con la que llegaron, evaden el permanecer y comprometerse plenamente con el otro. Escuchaba en otro momento a un amigo que tiene un hijo y que se ufanaba de sí mismo, diciendo que él aunque no tuviera relación con la madre de su hijo, le mandaba $50.000 al mes, que él sí era responsable, pero, ¿De qué sirven $50.000 al mes, cuando se trata de educar a un hijo? Hay cristianos que nos conformamos con dar lo mínimo ante la misión encomendada.

Puede ser que estés asumiendo tu misión, la que decidiste, la que Dios te dio, pero ¿De qué forma? Algunos hermanos de otras religiones nos critican nuestra adhesión a la imagen de la cruz, y creo que tienen razón. Hay con nosotros hermanos que vivimos asumiendo la misión que tenemos en la vida de forma lúgubre, mediocre, tibia, medio muerta; se nos olvidó que lo más significativo no es la cruz, sino la vida del que murió en el madero. Su entrega, la convicción de su día a día, el cansancio de sus noches. Jesús sintió dolor, agotamiento, sintió miedo al intuir que la misión le implicaría todo de sí mismo, padeció el dolor de la traición, la soledad, la crueldad del poder de otros hombres que parecía que lo aniquilarían, sintió que la vida se le agotaba, que su cuerpo ya no resistía más y con tal de cumplir con su misión, con el servicio a Dios, entregó su vida.

Hermanos y hermanas, recordemos que la satisfacción en la vida es directamente proporcional al esfuerzo. Si tú asumes plenamente, apasionadamente tu misión como trabajador, esposo, padre, hijo, madre, estudiante… Dios no desconocerá tu cansancio, tu esfuerzo, tus fatigas y angustias. Se vale el temor, se vale el miedo, se vale el desánimo; Jesús los sintió, son los sentimientos de la cruz. Pero desde la experiencia de esta noche, en Jesús el temor se convirtió en confianza, el desánimo en entrega y la fatiga en pasión. Esa es la forma de vivir del que cristiano que cumple su misión.

Repitan después de mi:

Señor, dame valentía para asumir la misión que me has dado.
Ayúdame a encontrarle sentido a mi cansancio.
Quiero acercarme al fin de mi tiempo y decirte:
La misión que me diste, está cumplida.

Sra. María Isabel Serrano Guarguatí, O.P.

Sra. Serrano Guarguatí, O.P: Todo està cumplido.http://www.fraternitiesop.com/wp-content/uploads/2017/04/Laicos-de-Santo-Domingo-de-Guzman-1024x687.pnghttp://www.fraternitiesop.com/wp-content/uploads/2017/04/Laicos-de-Santo-Domingo-de-Guzman-150x150.pngadminSliderSpanishSpirituality,,,,
TODO ESTÁ CUMPLIDO (Jn 19. 30) Predicación elaborada por la Sra María Isabel Serrano Guarguatí, O.P. en el marco de la celebración de la Semana Santa del año 2017, predicada el Viernes Santo en Templo de Cristo Rey, Bucaramanga, Colombia. Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional. Permisos que vayan más allá de lo...
<h2 style="text-align: center;">TODO ESTÁ CUMPLIDO</h2> <p style="text-align: center;">(Jn 19. 30)</p> <p style="text-align: center;"><em>Predicación elaborada por la Sra María Isabel Serrano Guarguatí, O.P. en el marco de la celebración de la</em> <em> Semana Santa del año 2017, predicada el Viernes Santo en Templo de Cristo Rey, Bucaramanga, Colombia.</em></p> <hr /> <p style="text-align: center;" align="left"><em><a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/" rel="license"><img style="border-width: 0;" src="https://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/4.0/88x31.png" alt="Licencia Creative Commons" /> </a><a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/" rel="license">Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional</a>.</em> <em>Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en <a href="http://www.fraternitiesop.com/pf_contact/contact-us" rel="cc:morePermissions">http://www.fraternitiesop.com/pf_contact/contact-us</a>.</em></p> <hr /> <p align="left">El cuerpo de Jesús está fatigado, los brazos se debilitan y están perdiendo la fuerza, el corazón late de forma irregular y el pecho se comprime, el movimiento es restringido y le cuesta respirar, el dolor no lo deja; Jesús está sintiendo el frio de la muerte. Con poca fuerza empuja sus pies hacia atrás, intenta enderezar sus piernas sobre el madero, bebe el vinagre que le dan, con esfuerzo toma aire y dice: ¡Todo está cumplido!</p> <p align="left">¿Qué es lo que está cumplido para Jesús? ¿Cuál es la tarea que el padre Dios le había encomendado? Se podría decir que dos fueron las tareas que él tenía. Una, es la de predicar el evangelio. Su forma de vivir, sus milagros, el tipo de relación que tenía con mujeres, niños, enfermos, pecadores; formaron parte de lo que es una vida que se agota liberando a los demás de las ataduras que impone el pecado, la cultura, y algunas ideologías. La otra tarea, es sufrir por la humanidad. El sufrimiento de Jesús se deriva de su predicación, la pasión de Jesús permitió la nueva alianza entre Dios y los hombres y mujeres, nos dejó claro el culmen de la vida cristiana: el mal nunca pudo sobre el bien, pero los dos son cambativos. Al final tenemos un hombre al que la vida se le va sirviendo a Dios.</p> ¿A cuántos de nosotros se nos va la vida sirviendo a Dios? ¿Sabemos cuál es la misión que Dios nos ha dado?¿Cuáles de nuestras decisiones se nos han convertido en tareas al servicio del evangelio? La mayoría de los que leen este texto somos hombres y mujeres que estamos en el mundo, nos llaman laicos, y vaya que nuestros días van de la mano de múltiples actividades, las tareas nos sobran. Tenemos familias, somos esposas, hijos, madres, amigos, padres, suegras, amas de casa y desde luego trabajamos, algunos tenemos hasta varios trabajos. El mundo nos acorrala, en los tiempos que vivimos sobrevivir es cada vez más difícil, ningún dinero alcanza y siempre hay cosas importantes que te vez obligado a aplazar. Luego de un día lleno de tareas, no falta quien te recuerde que al llegar a casa hay alguien que espera de ti tu mejor cara, pero ¿de dónde sacar tu mejor cara? <p style="text-align: center;">Ubica tu misión…las personas que dependen de ti…las decisiones que tomaste y que te diseñaron la vida que ahora tienes ¿Te arrepientes?¿Sientes cansancio?¿Te quisieras bajar de la cruz? ¿Podrías decir ahora mismo: todo está cumplido?</p> Puede ser que no hayas asumido la tarea, te dio miedo y saliste corriendo. Eso nos pasa a algunos que viven renunciando a los trabajos porque el jefe los miró mal o el compañero no les cae bien, la renuncia es el camino más cómodo y algunos cristianos lo hacemos ver hasta como una decisión digna. En cierta ocasión conversaba con un joven universitario sorprendido porque su mamá estaba enojada, porque él había perdido varias materias, él no comprendía el motivo de tal enojo- mi mamá sí es exagerada - decía. Hay cristianos que justificamos la renuncia a la misión y nos inventamos argumentos para darle credibilidad ¿Qué triste cuando confiamos a alguien una tarea y somos defraudados, cierto? Puede ser que ante la misión te hayas quedado, la cultura presiona y no queda bien eso de salir corriendo, pero el compromiso es débil. Como nos pasa a algunos hombres y mujeres, tibios en su rol de ser padre o madre, "padres helicópteros" los llaman; aparecen, dan la ronda, dicen alguna idea por lo general despectiva, y se van hasta con más alegría que con la que llegaron, evaden el permanecer y comprometerse plenamente con el otro. Escuchaba en otro momento a un amigo que tiene un hijo y que se ufanaba de sí mismo, diciendo que él aunque no tuviera relación con la madre de su hijo, le mandaba $50.000 al mes, que él sí era responsable, pero, ¿De qué sirven $50.000 al mes, cuando se trata de educar a un hijo? Hay cristianos que nos conformamos con dar lo mínimo ante la misión encomendada. Puede ser que estés asumiendo tu misión, la que decidiste, la que Dios te dio, pero ¿De qué forma? Algunos hermanos de otras religiones nos critican nuestra adhesión a la imagen de la cruz, y creo que tienen razón. Hay con nosotros hermanos que vivimos asumiendo la misión que tenemos en la vida de forma lúgubre, mediocre, tibia, medio muerta; se nos olvidó que lo más significativo no es la cruz, sino la vida del que murió en el madero. Su entrega, la convicción de su día a día, el cansancio de sus noches. Jesús sintió dolor, agotamiento, sintió miedo al intuir que la misión le implicaría todo de sí mismo, padeció el dolor de la traición, la soledad, la crueldad del poder de otros hombres que parecía que lo aniquilarían, sintió que la vida se le agotaba, que su cuerpo ya no resistía más y con tal de cumplir con su misión, con el servicio a Dios, entregó su vida. Hermanos y hermanas, recordemos que la satisfacción en la vida es directamente proporcional al esfuerzo. Si tú asumes plenamente, apasionadamente tu misión como trabajador, esposo, padre, hijo, madre, estudiante… Dios no desconocerá tu cansancio, tu esfuerzo, tus fatigas y angustias. Se vale el temor, se vale el miedo, se vale el desánimo; Jesús los sintió, son los sentimientos de la cruz. Pero desde la experiencia de esta noche, en Jesús el temor se convirtió en confianza, el desánimo en entrega y la fatiga en pasión. Esa es la forma de vivir del que cristiano que cumple su misión. Repitan después de mi: <em> Señor, dame valentía para asumir la misión que me has dado. Ayúdame a encontrarle sentido a mi cansancio. Quiero acercarme al fin de mi tiempo y decirte: La misión que me diste, está cumplida.</em> Sra. María Isabel Serrano Guarguatí, O.P.

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